Hoy es mi primer día de universidad. Como una niña esperando su primer día en la primaria no pude dormir anoche. Escogí mi mejor ropa, preparé mi mejor sonrisa y mis zapatos favoritos. Salgo tarde de mi casa y me dirijo a la parada de autobuses. El clima está como de costumbre: horriblemente caluroso. Tomo el primer bus que pasa y miro desesperadamente mi reloj, ¿cómo es que me las arreglo para llegar tarde incluso el primer día de clases?. Luego de 10 minutos que parecen una eternidad por fin llego a mi parada, pero aún debo caminar un poco antes de llegar a la universidad.
Camino bajo el sol lamentándome por nunca usar sombrilla. La carretera parece brillar y veo el vapor cerca de la superficie ¿cómo es que aún hay algo para evaporar con éste maldito calor?. Rápidamente algo o mejor dicho alguien me saca de mi "filosóficos" pensamientos, unos pasos por delante mío está "decencia", Algún día le preguntaré su nombre y dejaré de llamarlo por éste tonto apodo. "Decencia" es el muchacho qué llamó mi atención y la de mis amigas durante los cursos de verano. Es alto, blanco, delgado, gusta de usar camisas de vestir y aunque siempre hemos recriminado su forma de caminar parece un modelo. Él destaca entre todos y no solo por su altura.
-¡Ey! ¿cómo estas?- de pronto alguien me saca de mi acostumbrado acoso visual.
-Oh, Kathy. Aquí estás, creí que llegarías más temprano que yo, es raro verte llegar tan tarde. De verdad es muy extraño que ella llegue tarde a algún lugar, a pesar de que vive realmente lejos. Siempre me he preguntado qué clase de magia negra hace.
-Oh por dios. Ahí está decencia, que hermoso.
-Sí lo noté, eso veía mientras caminaba. Mi dosis de motivación del día de hoy.- Trato de aparentar seriedad pero sin querer sonrío.
-Es tan sexy, pero sigo odiando su forma de caminar.- Utiliza su típico tono de crítica.
Justamente pensaba en eso. -Déjalo, eso se puede arreglar.
-Escucharé música, dice ella.
-Yo también.- Me coloco los audífonos y caminamos juntas cada una en su propio mundo. Que relajante es no tener que forzar una conversación con ella.
Por fin llegamos a la universidad y ella se voltea a verme con una mirada de complicidad y de comprensión al mismo tiempo.
-¿Qué pa...sa? Oh ya vi... Allí está "el idiota" con sus amigos (que solían ser MIS amigos). El idiota es mi ex novio, el peor de todos, pero alguien ahora irrelevante en mi vida. Paso de largo y me lanza esa mirada de cachorrito abandonado que ha adoptado las últimas semanas. Eso y su acoso a mi casa empiezan a asustarme.
-Mi clase es por éste pasillo. Que te vaya muy bien hoy, te quiero.- Dice Kathy alejándose.
-¡Yo también te quiero! Suerte hoy. -Ambas sonreímos y tomamos caminos separados. A pesar de lo molesta que pueda ser a veces, Kathy es mi mejor amiga y alguien a quien aprecio demasiado. Me hubiese gustado estar en su misma clase. ¡Rayos lo olvidaba voy tarde!.
Casi corriendo por los pasillos saludo a todos mis conocidos con una sonrisa y un leve gesto con mi mano y rápidamente estoy frente a mi salón de clases. Me detengo un momento, me relajo un poco y me aproximo relajadamente hacia la puerta. Escucho a alguien detrás de mi, una voz conocida.
-Oh, Cristian no soy la única que llega tarde al parecer.- Saludo a mi viejo amigo que ahora está acompañado por otro muchacho que nunca había visto.
Miro fijamente al chico desconocido y me doy cuenta lo increiblemente guapo que es, en menos de un segundo siento como mis mejillas empiezan a calentarse. Oh Zeus, no es momento de sonrojarme.
-Hola amigo de Cristian.- Antes de que pueda presentarse volteo y entro al salón de clases, la verguenza es demasiada como para continuar hacia una conversación incómoda y yo... roja como un maldito tomate.
Al verme el profesor me lanza una mirada de enojo. Mierda, es el primer día y ya no le agrado a un profesor genial. Debo arreglar ésto. Me aproximo hacia él, le deseo un buen día y me disculpo con la ya memorizada excusa de siempre. (Algo que él no sabe). -Tuve que ir a dejar a mi hermana menor a la escuela y eso me atrasó. Lo lamento no volverá a suceder.- Uso un tono de voz bajo y apenado junto a mi mejor mirada de inocencia y arrepentimiento.
-Entiendo no se preocupe por eso.- Genial, se lo creyó.
La clase transcurre como se supone que deben transcurrir las clases normalmente: extremadamente lenta y aburrida. Para colmo Cristian se sentó al lado mío y no deja de verme con esa medio sonrisa burlesca. Después de la escena de hace un rato debe haberse dado cuenta. Por favor clase ¡acábate rápido!
-Eso es todo, pueden retirarse.- Rápidamente me levanto sin voltear a ver la burlona mirada a mi derecha.
-Hasta mañana profesor, que tenga un buen día.- No soy fanática de alabar a los profesores, pero la primera impresión es importante y ya tenía puntos menos en eso.
Me aproximo hacia la puerta a paso veloz pero justo cuando voy a abrirla alguien desde atrás la abre por mí.
-Oh Cristian,gracias.- trato de sonar casual
-Espera un poco ¿sí?.
Cuando salgo se coloca a mi lado, damos unos pasos y al levantar la mirada ahí está el chico de hace un rato. ¡No te sonrojes! Actúa normal.
-Hola, lamento haber corrido así. Es que no quería llegar aún más tarde a clase.
Me lanza una mirada acusadora.- Oh entiendo no te preocupes, me llamo Trent. Mucho gusto.- Me extiende su mano.
-¿Trent? Ese es un nombre poco común, no conozco a nadie más aparte de ti.- Estrecho su mano
-Oh es que yo soy único.- su sonrisa infantil hace que mi corazón empiece a latir cada vez más rápido.
-Sí ya veo.- Debo parecer un niño mirando un dulce en este momento. Siento que empezaré a babear en cualquier momento.
-En realidad, te esperé a propósito. Quería hablar un poco contigo. ¿En serio este chico que parece sacado de mis sueños deseaba hablar conmigo? Debo estarme volviendo loca y alucinando.
-A decir verdad yo le dí la idea.- dice Cristian.
-¿A sí? ¿Por qué?.- Pregunto confundida
-Es por tu amiga. La chica con la que llegaste esta mañana. Por favor, no me digas que es lo que creo...
-La verdad al verla por primera vez no sé porqué sentí algo... Ella es hermosa, oh... no lo malinterpretes tú también eres linda, pero no sé ella tiene algo que me encantó. ¿Novio? Tal vez.
- Oh es eso, no te preocupes. Te la presentaré si quieres.- Sonreí para cubrir mi desilusión.
-Eso sería genial, gracias.- Su mirada brillaba y mi corazón se rompía.
-Espera un momento.- Mejor acabo con esto rápido... Marco su número y suena dos veces: -¿Ana? ¿qué pasa?. -Nada, acabo de salir y me pregunto si quisieras salir a tomar algo. La verdad estoy con dos muchachos y uno es realmente guapo. Te lo presentaré.- sonreí mirando la cara casi ofendida de Cristian y le guiñé el ojo a Trent que reía algo sorprendido. -Genial, nos vemos en la entrada. Pero sabes que no voy a dejar a mi novio por nadie. -Lo sé, tampoco espero que lo hagas.- Le colgué. Su novio es también un muy buen amigo mío, si se enteraba de que "casi conspiro" en su contra se enojaría, pero quiero deshacerme de esta responsabilidad que parece que acabo de aceptar.
(continuará...)
PD: Falta revisión de gramática y redacción
No hay comentarios:
Publicar un comentario