-Es gracioso que ahora que no me tienes digas que me amas sin importar lo que haga o diga pero cuando yo te amé hasta el más mínimo detalle era un error. Aunque ya no me importa lo que sucedió.-
Luego de esa relación fallida quise salir adelante. Tenía un novio, pero él vivía lejos, muy lejos... Al principio todo estaba bien, pero luego empecé a sentir como se distanciaba de mi emocionalmente. Fue cuando esa chica empezó a aparecer: "Lucía". Él publicaba cosas amorosas y siempre ella aparecía. Pronto los celos se apoderaron de mí y no quise dejárselo saber así que acabé con todo, y luego mis celos fueron confirmados. De nuevo me sentí alegre por darme cuenta sola.
Han pasado 7 meses desde que terminé con el que fue mi primer hombre, y sinceramente me he sentido tan sola que he querido llamarle y reunirme con él solo para tener sexo como antes. Luego mi orgullo y supongo que mi "dignidad" de mujer no me lo permiten.
Aunque también siento que quisiera hacerlo con alguien más para ahogar esos recuerdos. Todo lo que sé lo aprendí con él y eso me molesta.
Ahora estoy acostada en mi cama y pienso en ello, me quedo dormida y éste sueño repetitivo vuelve a mi:
"Entro a su habitación como siempre. No ha cambiado desde un principio, algo espaciosa, con dos camas y un ropero, el televisor en la pared que sirve para ensordecer nuestros ruidos. Cierra la puerta e inmediatamente nos besamos primero dulcemente luego más apasionamente. Aún frente a la puerta cerrada sus manos recorren mi cuerpo y poco a poco las piezas de ropa terminan en el suelo. Cuando estamos en ropa interior nos recostamos en la cama de sábanas blancas y continuamos con los besos ya no queda una sola parte de mi cuerpo que él no halla acariciado. Esa sensación comienza a invadirme, mientras estoy acostada él me toca y yo me retuerzo del placer, lo tocó a él y siento como empieza a humedecerse al igual que yo. Siento una excitación diferente a cualquier otra. No quiero que él solo me toque, mi cuerpo está caliente, pide algo más. Doy la vuelta y termino arriba de él, acaricio su rostro, comienzo a moverme pero aún esas prendas de ropa ligeras nos limitan, más que satisfacer mi deseo lo hace crecer. Él me dice ¿Lo hacemos? y le respondo tímidamente sí... Suavemente me toma y me recuesta, ahora él está sobre mí, baja mis panties y e introduce su pene en mí. Cuando lo hace siento esa presión en mi interior que solo él provoca. Empieza a moverse y esa sensación de placer inmenso me invade. Veo su rostro lo beso y le digo cuanto lo amo. Luego de seguir así un rato cambiamos de posición, yo arriba lo abrazo y el placer nuevamente llega. Siento su piel junto a la mía y pienso que no hay forma en que pudiésemos estar más cerca. Primero lentamente y luego tan rápido que ni siquiera podemos hablar, es más no podemos ni besarnos debido a lo bien que se siente. Lo amo... solo él me hace sentir de esa manera, eso pienso... Por fin cambiamos a la posición considerada denigrante por muchas pero increíblemente excitante para mí. Me apoyo en mis manos y él está detrás de mi, parece extraño pero con cada posición siento algo diferente, cada vez mejor. Pronto llego a ese clímax y él también, me gusta sentir su semen dentro de mí es caliente y húmedo y cuando él llega al orgasmo trata de acercarme lo más que puede a su cuerpo, como de una forma desesperada que me excita aún más. Cuando todo termina nos acostamos en la cama, ambos sudados y exhaustos. Un rato después aún desnudos comenzamos a "jugar". Ya no tenemos deseos sexuales pero aún así queremos estar juntos. Él está acostado quieto y yo con mis manos recorro todo su cuerpo mientras busco los lugares donde tenga cosquillas. Luego él hace lo mismo conmigo termino acostada y él sobre mí y se convierte en una guerra de cosquillas, reímos a carcajadas y todo parece perfecto. Lo abrazo, lo beso y mientras lo miro a los ojos le digo: Te amo, no te alejes de mí nunca. Quédate conmigo. Él me contesta con un beso y juntando su frente a la mía: Yo estaré contigo para siempre, jamás te haré daño ni me iré. Te amo..."
Despierto de golpe, y ya es de día... Me siento enojada porque nuevamente recordé esos momentos que tanto deseo olvidar.
Hoy voy a la universidad. Camino el largo pasillo de entrada con bancas al lado izquierdo, giro a la derecha hacia los salones de clases y la primera persona conocida que veo es él. Allí está frente a mí pero de todos modos ya no está. Su mirada me dice: "Aún te amo, mírame..." y yo debo ignorarlo como dicta la lógica, solo lo veo de reojo y concluyo que se ve mejor que antes. Mientras paso cerca el tiempo se detiene, pero rápidamente todo vuelve a su ritmo usual. Cuando ya he salido del peligro me volteo y veo y escucho como él actúa de forma infantil y hace escenas dignas de niño de primaria con sus amistades. Me vuelvo a sentir decepcionada y me recuerdo a mí misma que mantenerme alejada de él es la mejor decisión, tal vez porque sé que no sería capaz de negarle un beso, me siento tan sola... que no me molestaría hacer mi sueño realidad una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario