Hace un tiempo olvidé cómo empezó todo ésto... Tengo miedo y quiero escapar.
Mi nombre es Anabella y tengo 17 años. Desde hace un tiempo he estado guardando tantos secretos dentro de mí que siento que me estoy ahogando.
Todo comenzó un 9 de enero. Yo me sentía sola, tenía 16 años y quería tener un novio y de la nada apareció "él". Luego de tanto tiempo por fin alguien parecía interesarse en mí. Estaba en la sala de mi casa, me tomó de las manos y dijo: "Ana, ¿Serías mi novia?". Yo tenía un día de conocerlo, pero habíamos sido amigos hace mucho tiempo atrás, cuando éramos niños. Al cabo de un rato y con voz temblorosa respondí: -Sí quiero... Me miró a los ojos y preguntó: - Entonces, ¿cerramos el trato?, y en ese momento se acercó a mí y me dio un beso.
Recordarlo ahora hace que se revuelva mi estómago... No son "mariposas" sino una enorme molestia, como un recordatorio de que posiblemente "ése" halla sido uno de los mayores errores en mi vida.
Luego de ese día, fui conociéndolo mejor. Yo iba a una liga de baloncesto y él se volvió mi acompañante, nos encontrábamos en la parada e íbamos en bus o caminando mientras conversábamos.
Al principio todo parecía perfecto, tanto que no noté los pequeños detalles que parecían advertir lo que se avecinaba. Supongo que es cierto lo que dicen: El amor vuelve estúpidas y ciegas a las personas. Lo primero que debí notar fue sus deseos de cambiarme, "eres muy fría", decía. Cierto día vi que comentó algo que no me gustó y le dije que debíamos hablar, cuando nos encontramos estaba llorando sin un verdadero motivo. Pensé que solo era sensible, pero era algo peor. Así pasaron los primeros días, siempre había algo que me faltaba: ser más cariñosa, salir más con él, "confiar" más en él.
Pero yo más que enamorada, estaba aburrida por tanta soledad que había pasado previamente, por eso no me importaban sus exigencias con tal de tener con quien jugar un poco. Así, un 30 de enero pasé el límite que por siglos a las mujeres se les ha impuesto nunca propasar hasta el matrimonio. Ni siquiera había pasado un mes de conocernos, supongo que fue uno de mis peores errores.
Su casa quedaba cerca del colegio donde iba a jugar baloncesto así que en algún momento terminamos pasando por allí todos los día. Yo tenía miedo de que mi padre supiera que tenía novio. Él conoce a muchas personas y alguien podría descubrirnos si mostraba afecto en público. Eso me llevó a algo peor...
Su casa quedaba cerca del colegio donde iba a jugar baloncesto así que en algún momento terminamos pasando por allí todos los día. Yo tenía miedo de que mi padre supiera que tenía novio. Él conoce a muchas personas y alguien podría descubrirnos si mostraba afecto en público. Eso me llevó a algo peor...
Luego de esa ocasión las discusiones no solo no se detuvieron sino que empeoraron, pero a pesar de todo decidí confiar en esa persona, pues tenía la idea de que luego de lo que había hecho ¿quién más me iba a querer si no era él? Así que en medio de tantos problemas decidí que mi error valiera la pena: me entregué a él emocional, mental y físicamente. Aprender todo lo que pudiera... Al cabo de un tiempo "eso" se convirtió en el único motivo para estar con él, pero todos los problemas recién empezaban.
No hay comentarios:
Publicar un comentario